Es conveniente que transformemos juntos el vergonzoso mapa de la RTE-T de aquí al 2023, fecha de la revisión, teniendo en cuenta los eslabones que faltan en la Vía Atlántica.

Está en juego el futuro de la fachada atlántica en Europa, que debería poder aprovechar sus oportunidades, sobre todo las portuarias.

Los miembros de se implican a través de la asociación y de sus directrices, y deben impulsarlas juntos para conseguir una eficacia máxima.