La Comisión de Movilidad 21 ha cometido un error al plantear su razonamiento solo en un contexto franco-francés y dejando al margen la dimensión europea. Su razonamiento debería haber partido del mapa de los corredores, con el objetivo de completarlo:

  • El corredor Mediterráneo: mediante una rama Lyon-Montluçon-Limoges- Angulema y Limoges-Poitiers, uniendo dicho corredor al corredor Atlántico.
  • El corredor Atlántico: mediante una rama Poitiers-Nantes-Rennes-Caen/Brest.

De ahí el vergonzoso mapa del entramado del territorio nacional a causa de los corredores europeos.

El mapa se ha visto influenciado por las obras de la Comisión de Movilidad, que relega hasta después del 2030 la realización de las nuevas líneas, excepto Burdeos-Toulouse, y después Burdeos-Dax.